Friday, February 3, 2017

Llamado de sapos y grillos

Cuando todo alrededor va callando, ellos despiertan y rompen invadiendo el silencio. Juntos se adueñan de cuanto espacio pretende mantenerse en el anonimato, y se expanden asociando sus arpegios al sonido que deja el agua rompiendo en las orillas… Esto es lo último que deseo oír antes de irme a la cama, y lo primero que necesito ni bien despierte.
Aquí el aire tiene magia y en la noche me embriaga el olor a palmeras mezclado con espirales. Tiene recuerdos de infancia. No importa que no encuentre la luna, ni siquiera me interesa buscarla, se que tarde o temprano será ella quien me encuentre, cuando nada pueda esconder su luz sobre mi hamaca.

 Son los grillos los que acompañan el croar de los sapos, son chicharras y cotorras que callan para dejarme escucharlos cantando a capella. Todo se hace perfecto cuando encuentras tu lugar en el mundo. Cada metro cuadrado me llama a quedarme, cada uno de mis sentidos reclama que declare que quiero vivir enraizada en la isla. Es la vida misma la que me está esperando y no quiero ignorarla.

Hoy dibujé mi casa. Hasta hoy solo vivía en mi mente. Trace las líneas que definen mis sueños, y mientras lo hacía pude caminar mi mapa. Todo va teniendo sentido ahora. Absolutamente todo. El aire fresco de la noche me acompaña mientras mece mi alma.

Es momento de partidas y de una nueva siembra. Cuando alrededor mis pares cosechan y amarran  cabos buscando un sitio seguro, yo calzo mis botas y subo las velas.
Es que esta en mi esencia, y como el escorpión no puedo ni quiero contenerla.
Siento la caricia del viento girando en mi pelo. Huelo la calma y decido que es hora de perderme en ella. Mi deseo, es recibir la bendición de lograrlo. Manos a la obra. Que empiece la última temporada de “Norma”. NCE 3/2/17

Friday, September 30, 2016

Como era costumbre

Vivir en un estado de alerta por temor a ser rechazado, había sido una constante a lo largo de la vida de David.
Acostumbrado a medias a no poder tolerar las críticas, los fracasos, la indiferencia y su propia burla, buscaba señales en el entorno que le predijeran alguna posible situación de rechazo.

Y eso incrementaba su batería de recursos agradables, generosos y divertidos.


De chico era el payaso del curso, distraído en la clase solo podía estar atento a lo que le daba pie para un chiste o una frase sarcástica. Suficientemente rápido y creativo para generar una carcajada crujiente.
Temía tanto estar solo como amaba sentirse amado.



Tanto desarrolló sus radares que vivía con los músculos del cuellos petrificados y dolientes, y un masajista en su agenda.
En nada se parecía sin embargo ese dolor al de su alma.

Su alma era una montaña de escombros, que alternaba con columnas de encofrado listas para volver a dar vida a otra nueva estructura.
Estaba demasiado cansado de tener que disimular su vida, que sentía que carecía de una.







Lejos de quien alguna vez había soñado ser, vivía sintiéndose  un comodín dentro del mazo.
Era un experto en complacer necesidades ajenas.
Genio en traducir señales, gestos, intuía lo que el resto deseaba, y salía corriendo a ejecutar sueños de terceros.


Solo deseaba ser elegido, querido, invitado, festejado, incluido, como el resto.
Tanto que no sabía lo que deseaba, ni adonde se dirigía.
Sentía que su presencia era tan poco valiosa como el comodín que és según a quien representa.
Y no se animaba a esperar inactivo.
Estaba seguro que carecía de aquellas cosas que le harían deseable o atractivo como para despertar interés por si mismo.

Anhelaba tanto ser rescatista y bombero o había adquirido esa adicción para compensar sus constantes cambios, y la pérdida de rumbo?

Buscaba tanto agradar que era dueño de una enorme colección de parejas narcisistas.

Era el responsable de alimentar sus egos, y de abastecer cada capricho, y después de mirar como partían. En medio de esas historias pasaba desapercibido, y si osaba reclamar algo, pasaba a ser él el que estaba en falta.
Salía de la completud de un sueño, para pasar a la desolación de la pérdida.
Quien se perdía era él mismo.
Y así estaba esa tarde.
Teñido de desesperanza, y vergüenza, ocultando su enojo, su miedo y su reciclada angustia.
Adormecido por el trabajo la vida se hacía menos vacía, pero ya no poseía fuerzas para ir al estudio.
Repetía los ciclos ni bien sentía que lograba levantar paredes.


¿Se haría visible su vulnerabilidad complaciente, que sólo atraía almas hambrientas en la orfandad y el egoísmo?

                                                           
David se había vuelto a quebrar en un instante de Apocalipsis.
Devastado por la mezcla de incertidumbre e incongruencia, se quedó mirando el horizonte desde su ventana.
No tenía fuerzas suficientes para tirarse, pero la vivencia del derrumbe en su alma se sentía como si su cuerpo yaciera en el asfalto.
Ya no tenía ni aliento, ya no quería intentar nada heroico.
Perdida su mirada por la ventana, lo despertó el sonido de un mensaje nuevo.


Mirando desesperadamente el texto, salió huyendo a cambiarse.
Después de todo, tal vez no era tan  tarde, y estaba decidido a no dormir solo.
Así volvió a desaparecer en el horizonte cada vez mas borroso.

Con la garantía de soledad y derrumbe que eligió volver a ignorar como era costumbre.


 Norma Echavarria

Thursday, September 22, 2016

¿Flores en el ombligo ?



Llega la primavera al hemisferio sur, y mezclado con el cambio climático que muestra un sol algo indeciso aún, avanza un cambio de temporada.
Mas tiempo la luz del día, nos invita a levantarnos mas temprano, nutrirnos del sol y de la brisa amable, y nos acompaña una muda mas ligera de ropas.

Un short de baño, o un bikini, ambos dejarán la panza en libertad plena, y al que se dedicó a comer en exceso le mostrarán que se les perdió su ombligo.

¿Será peligroso circular en primavera sin licencia de control de nuestros impulsos?

Tal vez se torne amenazador para los que postergaron el cuidar su peso, y de repente sientan la desesperación de la mano de la imagen que les devuelve el espejo.

Mucho mas allá de las modas, el tema de una dieta sana y equilibrada queda en la lista de pendientes, para los que todo lo dejan para mas tarde.
Y la desesperación es amiga de la desesperanza.
Y enloquecidos por al menos calzarse algún atuendo estival, van corriendo en búsqueda de mágicas dietas.
La de la luna, la de las cavernas, la del agua, la del queso, la de Quan, la disociada...ahhhhhhhhh
Es acaso tan difícil reconocer que el problema es vivir en desorden?

Haz una lista para saber que en tu casa aquello que quieres comer esté disponible. Por eso después de hacer la lista, deberás salir a buscar tus alimentos.
Piensa en términos de largo plazo, por ejemplo ahora que despertaste pensando en estar en forma, hazlo para toda la vida, no solo en forma temporaria..
Alimentarse y comer son cosas diferentes.
¿Sabes acaso que comidas te gustan? ¿Sabes como preparar una riquísima dieta con poca o ninguna harina?
Sí, eso sí da trabajo.
Es como incorporar hábitos nuevos, llevará tiempo, después de reconocer que cosas son las que te gustan, y cómo harás para conseguir tenerlas cuando sea el momento.

Porque si piensan enamorarse de alguien, esta primavera, mi sugerencia es empezar por Uds. mismos.
No habrá mejores flores en la panza que las que dibujen sus propias formas.

Todas las panzas tienen ombligo, tal vez tu misión será volver a encontrarse, y cuando lo hagas llenarlo de flores!!!

Buena primavera ¡¡¡


Tuesday, March 1, 2016

Sin Puerta


El amor pareció tocar una puerta.
Y ella sentía el dolor de no poder abrirla.

Parecía haber despertado en él la ilusión, la pasión y la calma ansiada.
Sentía malestar al verlo hipnotizado, porque sabía que si registraba con conciencia aquella escena, era porque no había logrado entrar en ella.
Los unían semejanzas y coincidencias. Él podría haber sido perfecto.
O tal vez lo era, pero entre ambos había una distancia que sentía insalvable.
Era su mente, que seguía despierta.
Detestaba sentir que por mas requisitos que exigiera, no la había poseído la locura necesaria para adormecer a la villana carcelera que seguía en sus entrañas gobernándolo todo.

Parecía haber entre ambos gustos y deseos comunes, sin embargo por algo, no podía zanjar las diferencias.
Ella era la energía misma, él le parecía detenido hacía tiempo.
Las palabras presentaban un sujeto, y los hechos mostraban otra historia.
El parecía vivir de migajas, beber la vida a sorbos tímidamente, sin demostrar orgullo ni admiración para consigo. Parecía espectador pasivo, poseedor de mucho dolor, o tal vez algún resentimiento encubierto, por algo que seguramente lo hizo nunca soltar amarras, ni animarse a navegar aguas profundas.
Lo sentía medido, inseguro. Mirando como si todas las posibilidades hubiesen vencido.

Ella era una avalancha.
Saltaba de a tres escalones, seguía persiguiendo desafíos.
Nada era imposible para ella si se tornaba su meta.

Zarpaba aún en las tormentas, y se hundía para volver a rearmarse en otro puerto. Pero ella era un torbellino, el era como un desierto.

Necesitaba admirar para amar, y admiraba quien saltaba sin puentes, quien vivía llevándose la vida por delante, quien pudiera superarse diariamente.
Amaría a quien viviera apasionadamente como ella solía hacerlo.
Necesitaba ser eclipsada por una sonrisa segura, presente.
Necesitaba alguien que tuviera una historia de propuestas no de resabios, excusas o desaciertos.

Nada la detenía, salvo su eterna esclavitud ante lo que sentía que debía de ser correcto.

Que no era poco, era un lastre a veces tan insostenible que cada vez mas se convencía de la inexistencia de ese hombre perfecto.
Si seguía su mandato, jamás elegiría a nadie.
Se preguntaba, si después de tantos años de incapacidad para estar sola, no quería ahora disfrutar estar consigo misma.
Rodeada por la magia de vivir en el silencio sintiendo lo bello de no temer ser una unidad indisoluble, de saber que allí su mente había perdido la batalla.

Necesitaba alguien  que pudiera con ella.
Un hombre que no se intimidase, que abriera a machetazos la selva para fabricar un sendero, que derribara sus archivos calificadores de un hondazo.
Un hombre que pudiera disolverse en ella.

No lograría amar a quien sabía tímidamente camuflado, para disimular sus "imperfecciones" en lugar de proponerse superarlas.

Él parecía seguir escondido entre  arbustos, esperando no ser devorado, porque ella intuía, que seguía sintiéndose una presa fácil de la vida, aunque se esforzase en aparentar lo contrario.

Sabía que volver a dejar que la eligieran, sería repetir errores conocidos.

Quería desesperadamente poder encender la llama y elegirlo, pero faltaba algo y detestaba no sentirse digna de amar como había amado antes.
En su alma sentía la crueldad con que su mente lo gobernaba todo. Pero estaba nuevamente frente a un viejo dilema.

¿Que sucede cuando la razón, queda  encendida junto a quien se ofrece puramente a amarte sin saber quien eres?  preguntó ella a su amiga, intencionalmente sin compartirle el origen de sus dudas.

¿Que pasa si haces números, valoras, cotejas, comparas, concluyes, o piensas cuando el amor toca a tu puerta?

Su amiga mirándola le dijo.

El amor, llega siempre primero, Elena.
Y cuando llega, lo hace con suficiente fuerza siempre para barrerlo todo.
Por eso es que en su nombre se cometen tantos errores, se generan tantos desencuentros.

El amor enceguece, no permite ver las diferencias, lo que falta ni lo que existe.
El verdadero amor es precedido por la insania que todo maquilla, desdibuja, o ilusamente configura. El amor anestesia tu mente crítica, o rápidamente evalúa y acepta.

¿Entonces?

Entonces, sigues despierta, frente a una pared sin puerta.


Norma Echavarría


Saturday, February 13, 2016

Enamorados

El amor de pareja es como magia para mi registro. 
No es caminar junto a otro, ni portar anillo.

Es vivir junto a ese otro que elegimos el recorrido cotidiano de nuestros destinos. 
Es saber que fuimos su elección no su descarte, su premio consuelo, ni su plan B al aburrimiento de un fin de semana. Tampoco el mas conveniente o quien nos de seguridad o status.
Saberse amado es tener la certeza que compró el talonario entero de nuestra rifa. 
Nada puede iniciarse si comienza con estrategia, o buscando olvidarse de otro.
Es la convicción de sabernos únicos para quien nos ame , a 
pesar de lo que nos falte, o de lo que tengamos.

Es sentirnos nosotros mismos sin maquillar nada.

 El amor tiene brillo propio, y no debe reunir demasiados requisitos.

Para mí la honestidad, la confianza la transparencia, el compromiso, la paciencia, la tolerancia, el respeto, la mirada que envuelve los espacios, sin invadirse pero sin dejar de verse.
Es preocuparnos y ocuparnos. Es poder sonreír y llorar juntos.

Amar no es estar casado, ni de novios, ni otorga garantías un despliegue de romanticismo.
Amar es mas que un verbo, es la vida misma.

Por ello, si mañana 14 de Febrero te encuentra desorientado, solo o como sin rumbo porque no tienes una pareja a tu lado, aprovecha el día para preguntarte que o a quien amaste, cómo deseas amar de aquí en mas y que necesitarías para sentirte amado. 
Porque amar en forma unilateral es un engaño.

Puede ser San Valentín como un día cualquiera, pero al ver tantos corazones y flores por todas partes tal vez impacten recordándote que estas solo.
Hemos importado festejos que a veces solo generan buenos ingresos, falsas expectativas, o emociones vacías.
Si amas, igualmente celebra, porque nada mas hermoso que estar enamorado, y saberse amado.



Aprovechemos para conectarnos con quien estamos hoy siendo.
Mas aún en quien deseamos convertirnos.

El día de los enamorados son todos si amas verdaderamente.
Celebremos siempre, pues amarse es el principio de todo vínculo sano.
Un hermoso día Domingo 14 de Febrero para todos!!
Nunca estamos solos.



Norma




Sunday, January 10, 2016

Encuentro en el amor

Amar es un verbo difícil.
No de conjugar, sino de entender, de aprehender en su sentido, de atravesarlo y permitirle que nos atraviese sin marcar su senda.


Amar es algo que crece brindándonos la oportunidad de conectarnos con la vida misma a cambio.
Por ello es que hay quien está con vida, pero desconectado, quien calcula y piensa el amor , en vez de permitirse sentirlo.
Quien no aprenda a conjugar el amar, quien no se apasione, con sus tiempos, vivirá dormido.
Amar la vida será aprender a amarse.


Amar es atravesar espacios y tiempos con las manos libres y los sentidos despiertos.
Amar nos expone igual a muchas pruebas a diario, nos deja elegir aunque sintamos todo lo contrario, amar es libertad, y es riesgo, estar fundidos en él o eso otro, sin dejar de sentirnos individuos independientes en el proceso de hacerlo 
Amar es disfrutar del cielo gris y de la lluvia cuando esperábamos sol, y sonreírle a nuestras incertidumbres desprendiéndonos del miedo.
Porque amar es confiar en que podemos siempre, porque todo pasa, y nos hace mas fuertes, y mas sabios si somos conscientes de nuestro protagonismo.
Amar es el único verbo cuya conjugación marcará el destino de nuestros días aún sin saberlo.
Si amas, si sientes el cosquilleo de la vida podrás entender cual es el sentido del resto.
Amar implica trabajar pero sin sentir malestar ni esfuerzo por hacerlo.
Amar es disfrutar y disfrutarse. 
Amar es tiempo, amar es dejar espacios y lograr confianza. 
Amar no es manipulación ni amenaza, no es castigo ni premio.
El verdadero amor es concebido y desarrollado en libertad, sin dueño.

Porque amar es lo que sucede cuando saltas sin puente, cuando no calculas si es conveniente, cuando tu ser desaparece en eso o ese otro amado. 
El amor es calma en movimiento, es un barco y no un puerto, a veces debe cambiar el rumbo para no romperse en el intento o la resistencia.

Amar genera temor en quien busca poder, pues amar nos deja vulnerables si tenemos testigos, amar no resiste defensas, ni estrategias.

Thursday, December 17, 2015

Retomando el tren...


Esteban se encontraba francamente molesto.
Tenía ganas de sacar sus cosas del vestidor, meterlas en una maleta y tomarse el primer tren que partiese a cualquier parte.
Es que cualquier parte era seguro mejor que donde estaba hoy parado.

Vivieron casados mas de 30 años, como siempre le costaba recordar fechas, pero se habían casado mientras esperaban su primer hijo.
Si las cuentas no lo mareaban, Martín ya tenía 30.
Y Margarita, su mujer siempre había sido la encargada de todo.
El trabajaba en su casa, casi.
En el local que construyeron en el mismo terreno adonde se mudaran entonces, y la marquesina pasó por muchos rubros, sin definirse en ninguno, siempre cambiando en sintonía con sus frustraciones.

El tiempo y sus características de personalidad, aparentemente lo dejaron a cargo de su amada.
Ella quiso casarse, decidió el sitio, le armó las listas de cosas imprescindibles, eligió el nombre de cada hijo, marcó el territorio de tal manera que a él le resultaba mas fácil no perderse.
Ella era una topadora. Y una gran armadora de mediocampo.

Una arquitecta que desarrolló en 20 años una empresa de construcciones que tenía mas de 40 empleados, 4 sucursales, 6 camiones mezcladores, varias oficinas en las principales capitales del país.
Había educado 4 hijos, y pertenecía al grupo de Oración de la parroquia.
Obviamente, su crecimiento económico les había tornado mas fácil sostener ese estilo de vida.
El que aspiraba Marga, mientras él coleccionaba antidepresivos.

Ambos tenían autos importados, ropa de marca, vacaciones y viajes, una casa en Uruguay, una en el sur, tres departamentos en Carilo, y por la tendencia de la inversión afuera, un piso en Miami, y una casona en las afueras de Milano.

Hacía casi un año que él estaba parado en medio de un remolino de malestares que no hacían mas que multiplicarse.
Esteban era casi ingeniero, porque era casi varias cosas.
Nunca logró terminar una sola de las carreras en las que se anotaba con gran entusiasmo, pero dejaba huyendo por las cornisas.
Lo abrumaban los papeles, los eventos sociales, la simultaneidad de las demandas, la necesidad de registro que en el 2015 lo llevaba a sufrir por perder las contraseñas a todo lo que necesitaba. Antes perdía las llaves.
Margarita sabiéndolo instaló un sistema de cerraduras inteligentes.
El decía que era la reconfirmación de su estupidez.

No podía dejar de pensar, cuánto tiempo llevaba allí parado.
Manos en su camisa, mirando la nada.
Estaba acostumbrado.
Desde que en lugar de tomar las iniciativas de ella y embarcarse en un nuevo emprendimiento, eligió pensarlo, y dedicarse a estudiar sus propias opciones, había empezado a sentirse incómodo.
Acostumbrado a colgarse, a las huidas de su mente, mientras su cuerpo estaba cual árbol plantado inmóvil, ya estaba.

Pero ahora todos los días desde hacía un tiempo eran agobiantes.
Ella llegaba cansada, claro, había dado vueltas con dos teléfonos, perseguido clientes, reunida con tres gerencias, resolviendo temas bancarios..supervisando gremios.
El no había salido del escritorio.
Mirando por la ventana que solo le mostraba el edificio de enfrente.
Desde que dejaron la casa del lote, él sintió que había quedado su alma atorada en el cerco, y partió en la camioneta su cuerpo, su único aliento surgía cuando sentado allí volaba entre diferentes ideas de negocio. Abriría esta vez él el local, y se haría cargo de todo.

Ella lo llevó mientras tanto a recorrer psiquiatras, neurólogos, psicólogos, monjes budistas, yoguis. Buscando permanentemente alguien que corrigiera sus defectos.
Parecía que ella era el prototipo del estándar a copiar, y así es que vivió agradecido de que Marga fuera tan misericordiosa como para amar a alguien tan fallado.
Olvidó si la amaba.
Pero recordaba muy bien que era estar enamorado.

Tal vez alguna vez eso fue divertido, pero ahora cuando las cosas empezaron a ponerse buenas para él, de la noche a la mañana Margarita parecía se la que había perdido algo.

Estaba acostumbrada a criticarlo.
Pero jamás toleró una crítica. Ni un comentario, ni una pequeña modificación a sus propuestas.
Todo era perfecto si ella hacía el diseño.
Hasta el último viaje.
Recordaba la entrada al lobby del hotel de Chicago, con la sensación de la escena de la película Despertares...Cuando los enfermos zombies aletargados se despiertan y hablan, bailan, sonríen.. Eso duró poco, éste despertar de Esteban había aparentemente durado demasiado.
Demasiado para la tolerancia de su esposa.
Jamás le importó quien era su terapeuta, o su psicólogo, o que rubro quería instalar en su negocio.
Ella firmaba los cheques y compraba su voluntad y su silencio.
Algo mas que ello.
Había pagado mientras el resultado le fuera conveniente.
Entrando al hotel, ella se acercó sola al front desk, dejándolo como un botones, pero Esteban a paso firme esa vez decidió abrir la boca.
- Gracias, Peter. Dijo Margarita tomando las llaves. Vamos subiendo de prisa.
-Me encanta la suite con vista a la ciudad, me encanta la terraza a pesar del frío. remató su esposa.
- Perdón. oyéndose la voz de Esteban
- Peter, detesto importunarlo, pero no tomaremos la suite de la terraza esta vez, hay demasiado viento, es demasiado grande, sin necesidad y prefiero la suite que da al lago. Si no recuerdo mas es la #601.
Casi con la mandíbula tocando su esternón, Margarita fue esta vez la que quedó muda.
- Perdón Esteban, no vamos a importunar a Peter ahora, de todas maneras estaremos aquí solo 4 días. Podemos ir subiendo.
- No hay inconveniente, dijo el gerente. Aquí están las llaves. Para serles sincero, el Sr. tiene un excelente argumento para convencer a quien conozca un poco. Si van a tener vista, nada como el lago. Y debe recordar que pusimos doble ventana en todas las suites con vista al Michigan. Muy atento Sr.
Gracias, dijo Esteban.

La cara fracturada de Margarita, hablaba sola.